Jacques Witjens
Exposición Nº 393
Obras en Exposición
(1881-1956)
VIII Exposición Retrospectiva
 
Nacido en La Haya el 11 de abril de 1881, Adrianus Hendrikus Witjens nunca sospechó que viviría cerca de la mitad de su vida en el Hemisferio Sur y a miles de kilómetros de su Holanda natal. Luego de cursar estudios de pintura desde los 14 años comienza su tarea profesional abriendo su taller a metros del museo Mauritshuis donde contemplaba diariamente el único paisaje que se conoce de Johannus Vermeer. La Escuela de La Haya tiene como característica una legión de estupendos paisajistas que trascienden el mero efecto óptico de lo que están viendo, como hacían sus contemporáneos los impresionistas franceses. Esta maravillosa escuela poco difundida intemacionalmente es el producto de una larga contemplación y de un conocimiento acabado de la naturaleza que está representando.
   
Octubre - Noviembre de 1999
 
No pintan un mero instante sino que reflejan una compenetración vivencial con aquello que transmiten en sus telas.
Cuando Witjens Ilega a la Argentina en 1920, lo hace recién casado con Herta María Stephan, quien estaba embarazada de Rolando el primero de sus hijos.
No debe extrañarnos que eligiera como lugar de residencia aquel que más le recordara a su tierra, es por eso que el Tigre fue el primer lugar que los cobijó en la Argentina. Quiso el destino que llegara en el momento de mayor apogeo de nuestro país y que viviera la década gloriosa para nuestro arte y la cultura nacional. En sus primeras exposiciones reflejaba sus vivencias de esta "nueva tierra" y el melancólico recuerdo de sus molinos y canales que había dejado allá lejos y hace tiempo... Esta es la octava retrospectiva que presentamos en tan sólo 15 años de este maravilloso artista. Me unen a 61 razones estéticas y afectivas, ya que un cuadro de Witjens fue la primera obra que compraron mis padres recién casados, y también he tenido la dicha de frecuentar a su hijo Rolando y a su mujer Marisa, quienes alimentaron mi pasión. En cada una de sus obras, Witjens nos habla de su profunda compenetración con el motivo del cuadro y nos transmite una serena inmensidad que habla de la grandeza de su espíritu y de sus obras. A los 75 años de edad fallece el 7 de diciembre de 1956. No dudo en afirmar que su contribución al Arte de los Argentinos es digna de destacar, como espero se reafirme en la presente retrospectiva.

Ignacio Gutiérrez Zaldivar
Octubre 1999