Raúl Soldi 1905-1994
Expo. Nº 135 Agosto de 2 001
Obras en exposición
La Figura
Con nostalgia recuerdo las mañanas en la casa de Raúl cuando nos reuníamos para conversar y yo intentaba ahondar en su vida íntima. El me recibía con el café caliente y con edulcorante que le hacía comprar a Estela su mujer porque Nacho estaba gordo y no debía tomar azúcar. El sol golpeaba en nuestras caras porque Raúl no quería cortinas en su casa ya que durante treinta años estimó que había pintado más de diez mil, en escenografías que realizaba para películas de Argentina Sono Film.
Recuerdo también cuando un día me permitió presenciar una pose de su modelo en su taller del primer piso. Trabajaba en silencio y miraba al mismo con ojo de lince, a los treinta minutos le ofrecía descansar y yo podía observar un parecido en la tela donde había trabajado Raúl, pero a continuación y en las próximas dos sesiones la modelo se convertía en una excusa,
   

y mágicamente la mujer se convertía en un ángel, no en uno cualquiera: en un angel de Soldi.Raúl fuen un pintor figurativo pero nunca realista, él pintaba el alma de sus modelos, su espíritu, y únicamente las cosas buenas. No hay en sus figuras algo que nos haga acordar al mundo exterior. Sus figuras son además atemporales, a veces cuando las vestías de ropas antiguas pareciera que nos habla de tiempo pasado, y esto fue siempre así, si observamos su "Niña" de 1930 realizada en Milán, vemso que el jóven de 25 años pinta la timidez y la pureza de una adolescente, y cuando observamos sus obras de 5 décadas después, vemos el espíritu de la modelo y no un retrato de mujer.
Soldi poseía en cantidades inusitadas, dosis del valor más profundo que existe en la humanidad: la bondad, y hoy contemplando esta muestra antológica vemos que no la tenía para él sino para entregárnosla como su mejor testamento.
Gracias Raúl, ojalá sigamso tu ejemplo.

Ignacio Gutiérrez Zaldívar
Julio de 2001