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y mágicamente la mujer se convertía en un ángel,
no en uno cualquiera: en un angel de Soldi.Raúl fuen un pintor
figurativo pero nunca realista, él pintaba el alma de sus
modelos, su espíritu, y únicamente las cosas buenas.
No hay en sus figuras algo que nos haga acordar al mundo exterior.
Sus figuras son además atemporales, a veces cuando las vestías
de ropas antiguas pareciera que nos habla de tiempo pasado, y esto
fue siempre así, si observamos su "Niña"
de 1930 realizada en Milán, vemso que el jóven de
25 años pinta la timidez y la pureza de una adolescente,
y cuando observamos sus obras de 5 décadas después,
vemos el espíritu de la modelo y no un retrato de mujer.
Soldi poseía en cantidades inusitadas, dosis del valor más
profundo que existe en la humanidad: la bondad, y hoy contemplando
esta muestra antológica vemos que no la tenía para
él sino para entregárnosla como su mejor testamento.
Gracias Raúl, ojalá sigamso tu ejemplo.
Ignacio Gutiérrez Zaldívar
Julio de 2001
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