Del 22 de Mayo al 29 de Junio de 1997.
Sivori
Bertani
I
  • Trabajo sobre casimires no solo porque son bellas telas y sugestivas tramas, también por su carga de realidad, porque impactan , atrapan y porque simbolizan al ser urbano. Son el gris de los hombres de Buenos Aires y tal vez del mundo (que poco conozco), hermanan a los habitantes de las ciudades, abrigan su anonimato,cobijan su soledad multitudinaria ...
    Ernesto Bertani carta a Carmine Benincasa, 1996.


  • Un creador de personalidad bien definida que no se deja tentar por lo facil...
    Cesar Magrini

    El Cronista Comercial, 1978


  • No sería exagerado calificar a Bertani de un mago a quien le complace jugar con las delicias del ilusionismo.
    Rafael Squirru
    catálogo exposición Bertani en Colección Alvear, 1994.

  • Un artista que piensa y hace pensar.
    Rafael Squirru
    La Nación, 1985

 

   

De la ciudad de Buenos Aires, problemática y febril, Ernesto Bertani rescata al protagonista de sus obras: el hombre gris, anónimo, sin rostro, que camina apurado la City porteña, buscando ese mango que lo haga morfar.

 

Como la poesía de Discépolo su lenguaje es frontal, cargado de ironía y buen humor, y con un sello tan personal, que resulta inconfundible. Un elemento que contribuye a esa originalidad es la utilización de un soporte poco convencional: ha reemplazado los lienzos tradicionales, por el casimir, la tela con la que se confeccionan los trajes masculinos, sobre la que pinta con aerógrafo, logrando sorprendentes efectos ilusionistas, que nos hacen dudar si lo que vemos es real o pintado.

 


 

   
Porteño de 47 años, a diferencia de sus personajes, prefiere vivir lejos del ruido del centro. Tiene su casa y su taller en Ituzaingo donde comparte su jornada de trabajo con sus hijos y su mujer, mientras escucha la radio. Las noticias y los llamados telefónicos de los oyentes a las emisoras suelen ser el comienzo de muchas de sus obras.

Los lápices son un motivo frecuente en su pintura ya que en contraposición al traje gris, son el símbolo de la libertad del artista, el único capaz de escapar de las rutinas y las convenciones, pero además son su herramienta de trabajo y su sello personal.

Dibujante excelente obtuvo todos los premios nacionales incluido el Gran Premio de Honor del Salón Nacional de 1994. Pero aunque siempre dibujó, sus primeras obras fueron esculturas y buscando color para sus yesos llego a la pintura iniciándose en el taller de Victor Chab.

En 1977 realizó su primera exposición individual en Galería Birger y ese mismo año, obtuvo el Primer Premio de Dibujo de la Sociedad Hebraica Argentina, desde entonces se sucedieron los premios y las exposiciones.

La pintura de Bertani es una perla donada a nuestros ojos para seguir viendo , para mirar al mundo, para hacernos vivir otra vez el don del estupor.
Carmine Benincasa
Cahies d'Art, Roma,1996.
Ernesto Bertani cuando pinta, habla en "Bertani" lengua ciudadana que se escribe en imágenes.
Nicolás Rubio

Catálogo de la exposición de Bertani en Colección Alvear, 1993.

Bertani atrapa por su arte provocativo y dual.
Laura Feinsilber
Ambito Financiero, 1991.