Romero Carranza
Obras en Exposición
Obras en Exposición
Del 12 al 31 de Mayo, Colección Alvear, Avda. Alvear 1658.
Horario: Lunes a viernes de 10.30 A 21, sábados de 10.30 a 13 horas.
Visitas guiadas:
Martes y jueves a las19 horas.



PELAJES DEL CABALLO CRIOLLO
Las variantes cromáticas que presentan para la visión del artista  los pelajes de nuestro Caballo  Criollo, son únicas  en el género , por su diversidad dada por la combinación entre las diferentes  capas  o coloración básica  de cada caballo y sus variantes resultante de la aparición de pelos de distinto color y la inclusión del blanco y el negro en detalles del cuerpo, colas, crines, cabeza y calzaduras de las extremidades.
La riqueza de las denominaciones que nuestros gauchos y paisanos, aunque  parcos en su lenguaje , han acuñado generosamente  para distinguir esas diversas tonalidades  y detalles de colorido , agregan un elemento más de gran valor costumbrista y literario a la apreciación visual de esas variantes.
Porque partiendo del blanco, albinismo o  ausencia total de pigmentación, para llegar al negro, o melanismo, todos los colores de la paleta del artista, con excepción del verde, pueden encontrarse en nuestro Caballo Criollo.
Conocí hace mucho tiempo un viejo resero que decía haber tenido una yegua baya con la cola verde, pero ese relato  era solo una licencia literaria del  paisano.
La oportunidad que tuve de realizar las ilustraciones para. una nueva edición del tradicional libro de D.Emilio Solanet , Pelajes Criollos  me permitió incursionar  con la paleta en forma sistemática  en esa riquísima variedad  cromática. Muestro ahora, por primera vez,  parte de esos trabajos, y otros donde la diversidad de esos pelajes conforman el motivo que se integra al paisaje elegido.
Desde el blanco porcelano , los pelajes de las primeras yeguas que compró Solanet en la Patagonia a los caciques tehuelches, hasta los cuatro pingos todos negros, inspirados en la milonga campera la tropilla de la muerte  , se presentan diversas  variantes cromáticas en las pinturas, aunque no he logrado llegar a las casi ciento veinte que registran los que más saben del tema.
Dedico este sincero homenaje a nuestro Caballo Criollo y a la creatividad de los paisanos de nuestra tierra.

 Fernando Romero Carranza. Abril de 2003