Leopoldo Presas
Expo. Nº 107 Sep. de 1998
Obras en exposición
Leopoldo Presas
 
El elemento temático en los artistas ha sido durante años (o siglos) una manera de reflejar esas búsquedas constantes que tiene la creatividad. No es raro entonces identificar a muchos por su perseverancia en retener esas imágenes que, como una música lejana, no dejan de trascender en su trayectoria.
Los que conocemos a Leopoldo Presas desde hace bastante tiempo, no podríamos sentirnos sorprendidos por una muestra donde la mujer es su principal protagonista. Hace escasos cinco años dedicaba a ella otra exposición en Zurbarán. Pero en un maestro como Presas, su experiencia pictórica siempre nos depara nuevas emociones. Los trabajos que presenta ahora en Colección Alvear son óleos de importante tamaño y una serie realizada sobre papel. La diferencia sutil entre unos y otros pasa por aquello que Córdova lturburu definió como "sensorial elaboración de la materia". O sea la terminación que otorga a la obra una soltura mayor y una imagen volatilizada que alcanza rasgos de extrema fineza colorística. No olvidemos que estas son dos variables que en Presas han demarcado permanentemente los valores definitorios que caracterizan su pintura. Y con ellos ha sabido mantener indemne su calidad imaginativa. Es la que impregna estos cuadros, con el mismo ímpetu que embarga su espíritu desde aquella exhibición de1939 con el Grupo Orión hasta nuestros días, y que recorre sus visiones a veces matizadas por un virtual expresionismo y siempre por un trasfondo onírico que da rienda suelta al mundo de su fantasía. De personajes más tranquilos (o menos perturbadores) como "Mujer de ensueño" u "Ofelia en el parque" a pesar de las figuras oscuras perfiladas atrás-, hasta la extraña "Pareja" o su inquietante "La familia azul" y la mayoría de las obras sobre papel, en todas pero sobre todo en estas últimas,
   
desfilan hermosas combinaciones de dibujo y color aliadas a escenas que abarcan los personajes históricos y cotidianos (¿ ambas cosas no son lo mismo?) o de raíces bíblicas (David y Goliat), pero que sirven a Presas para despertarnos de un ensueño sonambulesco e introducirnos en la irradiación personalizado de su territorio de apariciones.Esa figura estilizado o deformada con colores derramados como ante un espejo, conforman un sugestivo autorretrato.
Allí creo ver al maestro haciendo gala de sus atribuciones para componer con la intensidad requerida, su universo fabulesco con los elementos pictóricos de su destreza y oficio han sabido aunar a su formación interior.
En una entrevista que le hiciera en 1977, Presas me decía: "...para mí es un hecho misterioso éste de pintar. Pienso que es como le puede ocurrir también a un poeta, que por más que sea alguien que le guste construir y elaborar bien la obra, siempre juega con él lo imprevisible, lo misterioso." Creo que este factor de misterio, de insólita e inesperada resolución ' nutre ese mundo invisible e insondable que, con su singular deleite formal y colorístico, artistas como Leopoldo Presas nos hacen sentir.

Raúl Vera Ocampo
Septiembre, 1998
 

La Familia Azul
La Familia Azul

 

   
  • 1 La Niña del Prado 138 x 68
  • 2 Pareja 107 x 117
  • 3 La Familia Azul 106 x 116
  • 4 Mujer de Ensueño 104 x 83
  • 5 Las Hermanas 97 x 87
  • 6 Ofelia en el Parque 81 x 107
  • 7 Niña de Papel 41 x 28
  • 8 David y Goliat 39 x 28
  • 9 La Danza 39 x 27
  • 10 El Ensueño 36 x 28
  • 11 El Rey y su Corte35 x 29
  • 12 La Preferida 35 x 29
  • 13 Oníricas 35 x 29
  • 14 Desnudo 35 x 28
  • 15 A Giacometti 35 x 22
  • 16 El Flaco (autorretrato) 35 x 2117 El Rey y la Doncella 34 x 25
  • 18 En el Prado 34 x 17
  • 19 Las Modelos 33 x 29
  • 20 El Fin 32 x 22
  • 21 Verdes 32 x 18
  • 22 Extasis 29 x 37
  • 23 Reposo 29 x 26
  • 24 Sueño Felíz28 x 29
  • 25 Fiesta 27 x 54
  • 26 Enamorados 27 x 40
  • 27 Opulencia 27 x 35
  • 28 El Líder 26 x 25
  • 29 Nocturno 25 x 28
  • 30 Ella y Los Otros23 x 22
  • 31 La Divina 21 x 28