Obras en Exposición
Obras en Exposición

Quizá la vida más apasionante, versátil y aventurera del Arte de los Argentinos es la de nuestro querido Stephen Robert Koek Koek. Él está siempre en mis recuerdos de infancia, cuando iba a exposiciones y remates con mis padres y me encandilaba con sus puertos, el fervor de los empastes y la pasión que irradian sus obras.

Desde 1983 hemos realizado 11 exposiciones retrospectivas en nuestras salas. En esta oportunidad presentamos obras inéditas, que continúan sorprendiéndonos y acrecentando nuestra admiración por este genio de la pintura que muchos recuerdan como aquél “inglés loco” que se paseaba por la calle Florida de Buenos Aires con su sombrero Stetson, su bastón de malaca y su habano Rey Eduardo VII. 

Perteneciente a una dinastía de 17 destacados pintores holandeses que se remonta al Siglo XVIII, nació el 15 de octubre de 1887 en Londres, Inglaterra, donde se había radicado su padre. En su adolescencia empieza a pintar como aficionado y a los 22 años decide emigrar a América: vive en Perú y en Chile, y en 1915 se afinca en nuestro país donde realizó su mayor producción pictórica. La ciudad de Mendoza lo recibe y realiza allí una exposición de sus obras, en las que incluye paisajes de Holanda y de los Andes. Se casa con Nella Azzoni, hermana del destacado pintor mendocino Roberto Azzoni y nace su hijo que es bautizado Bernardo Winkfield Koek Koek, pero pronto pierde el contacto con ellos… 

En 1916 realiza su primera exposición en Buenos Aires, en el Salón Witcomb de la calle Florida, donde presentó los temas que lo acompañaron a lo largo de toda su trayectoria: marinas, viejos puertos, calles solitarias; y junto a las vistas del Riachuelo y de Barracas – sus primeros paisajes porteños -, los muelles de Londres y los puertos holandeses, con sus típicos canales y molinos de viento, que el artista guardaba en su memoria. Realizados con una paleta atemperada, rica en matices de gris, con toques de rojos y verdes delicadamente armonizados. El clima y el color de sus obras de este período, nos traen reminiscencias de la pintura de la Escuela de La Haya. 

En 1918 lo encontramos viviendo en Banfield junto a su amigo el escritor colombiano Claudio Alas, quien se suicida en la casa del artista con un tiro de pistola… Koek Koek entra en una profunda depresión, volcándose a la bebida y al consumo de cocaína.

En 1925 se aloja durante seis meses en la Estancia “Las Arboledas” de Chivilcoy, de su gran amigo Navarro Lobería. Realiza una exposición en el Colegio Nacional de dicha ciudad y un capitán del ejército llamado Juan Domingo Perón le compra una obra. 

Un amanecer de 1926, en Plaza Lavalle es detenido por la policía, en estado de intoxicación. Es internado en el Hospicio de las Mercedes (hoy Hospital Borda), donde inmediatamente gana la simpatía de todos: médicos, enfermeros e internados. Lo autorizan a pintar, su amigo y marchand Carlos Orero le lleva los materiales y organiza numerosas exposiciones en el interior del país. Stephen escribe varias cartas donde nombra con el cargo de “Mariscales” a la mayoría de sus amigos. La personalidad de Napoleón, a quien admiraba, se apodera de él, y su aspecto físico también… 

La mayoría de las obras pintadas después de su internación están realizadas sobre tablas, producto de la destrucción de distintos muebles de los hoteles y pensiones que abandonaba sin pagar las cuentas pendientes. Su pintura se orienta hacia un marcado expresionismo, caracterizado por la materia espesa y los contrastes cromáticos cada vez más violentos. Pintura espontánea, sin dibujo previo, ni retoques posteriores son las características de sus obras de este período, como sus maravillosas procesiones, cardenales e iglesias que están cargadas de un gran misticismo y donde se refleja que pintaba con sus dedos.

El 20 de diciembre de 1934 es encontrado muerto en una habitación de hotel en Santiago de Chile. El Presidente Alessandri, amigo personal del pintor, se ocupa de investigar la causa de su muerte, debido a rumores de homicidio por un marido despechado; finalmente se dictamina muerte por intoxicación…

Fue un pintor de una facilidad asombrosa, trabajaba velozmente y sin modelo y no obstante el quiebre de su salud, nunca dejó de producir.


Zurbarán

del 19 de junio 
al 6 de agosto




   


Amanecer


Atardecer

Atardecer 2

Barcos a Vela

Caballo Blanco

Canal Holandés

Cardenal

Desembarco

Fragata

 

   


La Procesión


Molinos


Nocturno


Paisaje Cordillerano


Pescador y Barca


Proa Colorada


Puerto


Serenidad


Tarde en Ocres