Daniel Kaplan
Expo. Nº 113 Mayo de 1999
Obras en exposición
La Pintura como Verdad

Daniel Kaplan expone ahora, por primera vez en nuestro medio luego de una beca de varios años en los Estados Unidos y una estadía posterior en la República Dominicana. Ha vuelto enriquecido con esas experiencias y su pintura lo pone de manifiesto.
Dos temas forman parte de la obra que ahora exhibe. Por un lado, los paisajes de Mar del Plata (ciudad que ha elegido para vivir a su regreso) y por otro, temas que tienen que ver con el tango. En ambos casos el artista los aborda desde un punto de vista original, que no tiene nada que ver con lo conocido.
Para Kaplan la pintura es una indagación, una búsqueda sensible de diferentes aspectos de la realidad. Por eso es dueño de su verdad pictórica. Pinta con el afán de descubrir al mundo. Su pintura rechaza toda actitud convencional para situarse en su propia certeza.

En los paisajes de la playa marplatense predomina la visión aérea. En casi todos la figura humana aparece a distancia, sin ocupar los primeros planos. La forma apaisada elegida en la mayor parte de esas pinturas favorece la visión aérea, en la que la atmósfera creada por la luz y el color establecen el clima perspectivo. Los planos rebatidos o fragmentados contribuyen a situarnos en una percepción atmosférica que ha roto con todo lo convencional para buscar su propia verdad.

 
   
La serie dedicada al tango tiene más bien que ver con sus protagonistas; el hombre y la mujer enlazados bajo el ritmo cadencioso y sensual de nuestra música ciudadana. Ese clima tan particular que así se crea está tratado con sentimiento por nuestro artista. La paleta ha cambiado, ya que registra, ya no lo que determina la naturaleza y su percepción, sino lo que tiene que ver con los sentimientos y afectos de los hombres. Sin desbordes expresionistas, Kaplan emplea los elementos puramente pictóricos para traducir ese clima existencial que el tango provoca. Se vale de la luz, de sutiles gradaciones de color, del juego de las luces y las sombras.En el arte actual abunda el empleo de recursos y elementos extrapictóricos que pretenden sustituir aquellas cualidades expresivas que han dado a la pintura su condición comunicativa sensible verdaderamente impar. Con su pintura sosegada y reflexiva, Daniel Kaplan restituye a la pintura esa capacidad unica que reconocemos en los verdaderos artistas de la Historia del Arte.
Una narrativa fragmentaria, que hurga en los rincones de la realidad al tiempo que lo hace en los pliegues del pensamiento, anima a estas pinturas que hacen de la captación de lo sensible una forma del conocimiento.
Se dice, con justicia, que en el arte no son los temas lo fundamental, sino la manera de tratarlos; pero en realidad, son ellos los que convocan a la creatividad del artista, los que lo incitan a abordarlos y buscar la manera más adecuada de hacerlo. Daniel Kaplan lo hace de una manera creativa y convincente. Ahí está su verdad.

Fermín Fevre
Marzo de 1999

Daniel Kaplan nació en Buenos Aires el 5 de febrero de 1965.

La Carpa Blanca

 

   
  • 1- Chamuyo. 100 x 160
  • 2- Comunión. 89 x 117
  • 3- Buen Viaje. 80 x 80
  • 4- Luna Llena. 80 x 80
  • 5- La Catedral (Sarmiento y Medrano). 76 x 200
  • 6- Al Compás. 76 x 107
  • 7- Un Día de Sol (Cruz del Sur). 76 x 100
  • 8- El Espejo (Viejo Correo Pque Centenario). 70 x 184
  • 9- Colores Simples (Pta Mogotes). 70 x 100
  • 10- La Mimosa. 70 x 100
  • 11- Milonga (La Catedral). 60 x 80
  • 12- El Ultimo Verano. 50 x 80
  • 13- Juego de niños. 50 x 80
  • 14- Enero (Varese). 50 x 70
  • 15- La Carpa Blanca (Varese). 50 x 60
  • 16- El Baile. 43 x 130
  • 17- Desarrollo de una Luz. 40 x 81
  • 18- Lección de Tango. 40 x 50
  • 19- Cándido (Playa Grande). 30 x 130
  • 20- El Parador. 30 x 70
  • 21- Poesía. 14 x 80
 
 
Ultimo verano