 |
|
|
En las pinturas de Claudio Gallina aparece un espacio
escenográfico propio de toda postura pictórica de los
años '80 y '90. Ese espacio actúa como ámbito
de una metáfora existencial del hombre en nuestra época,
que aparece empequeñecido, como fuera de escala.
Las figuras, construcciones arquitectónicas, mobiliario, telones,
escaleras, objetos diversos, están como componiendo una escena,
con algo de teatralidad. Si bien Gallina pinta a los seres humanos
como empequeñecidos en ese escenario, lo hace sin ahorrar detalle
en sus figuras. No están meramente delineados (como ocurre
con la pintura de otros artistas de su generación o simplemente
referenciados. No han quedado excluídos, sólo empequeñecidos,
pero conservando sus atributos que los identifican. ¿Será
ese el lugar del hombre en nuestros días?.
Los artistas, antes que nadie, tienen una percepción anticipatoria
de la realidad. Es así, que ven lo que otros no perciben, sea
reflejando en sus obras algo que está ocurriendo o anticipándose
a nuevos aspectos no debidamente descubiertos aún por los demás.Por
eso para Nietzsche, el arte "es más verdadero que la verdad",
ya que permite una captación más profunda de los aspectos
recónditos de la realidad, llegando a través de lo sensible
a un horizonte más amplio que el que permite la pura racionalidad. |
|
|
|
|
En las pinturas de Claudio Gallina ello está
planteado gracias a su visión imaginativa que concilia aspectos
muy diversos y coloca a personas y objetos en situaciones que, si
bien por un lado son producto de su fantasía, no dejan de
responder a una actitud reflexiva y a la vez intensamente existencial.
De tal modo, estas pinturas evocan el mundo de las vivencias.
Son
rememorativas y anticipativas a la vez. Se las puede asociar a los
sueños que tanto tienen que ver, sea con el pasado como con
el futuro.
Al mismo tiempo, las vemos como una metáfora de nuestra época
en la que los hombres aparecemos como reducidos a un marco existencial
propio, en medio de los grandes espacios de la globalización.
En ese lugar, muchas veces asociado al desencanto, este artista
pareciera situarse en una búsqueda en la que el hombre ni
está en el centro de la escena, dominándolo todo,
ni en los márgenes del mundo a punto de ser ignorado y desechado.
En estas pinturas está como buscando un nuevo lugar en un
universo más vasto, y por ello misterioso, fuera del alcance
la pura racionalidad.
Claudio Gallina se vale de los recursos pictóricos que le
permiten transferir una visión actual del mundo en sus pinturas
gracias a su imaginación y a un sentido metafórico
del lenguaje plástico.
Fermín Fèvre. Noviembre,
1998
|
 |
|
|
|
|
1- Milagros a la Deriva - 90 x 100 cm.
2- El Solitario - 90 x 100 cm.
3- La Danza - 80 x 100 cm.
4- Yo Claudio - 80 x 100 cm.
5- El Relato - 80 x 90 cm.
6- Mariposas de la Noche - 80 x 90 cm.
7- Playa Luna - 80 x 90 cm.
8- Sueños Proyectados - 80 x 90 cm.
9- Los Amantes - 69 x 92 cm.
10- Un Mar de Distancia - 64 x 90 cm.
11- Papeles por todos Lados - 50 x 70 cm.
12- Tres Puertas - 40 x 50 cm.
14- Sueño Jónico- 33 x 40 cm.
15- Autorretrato - 33 x 25 cm.
16- Ensayo (autorretrato) - 32 x 40 cm.
17- Almas Gemelas - 31 x 45 cm.
18- El Secreto - 31 x 39 cm.
19- Crónicas de un viaje - 30 x 39 cm.
20- Doce Velas - 29 x 35 cm.
21- El Arquitecto y la Duquesa - 28 x 36 cm.
22- Crudo Amor - 27 x 37 cm.
23- Tango II - 24 x 27 cm.
24- Tornado - 23 x 30 cm.
|
|

|
|
 |