Obras en Exposición
Obras en Exposición

“Lo que no sale del corazón, no llega al corazón”.
Este es uno de los principios de este hombre bueno, santo y genial artista. El Arte Cristiano, tiene desgraciadamente pocos representantes en nuestro país,
y sin duda junto con Raúl Soldi, nuestro querido Fray Guillermo es el mayor exponente.
Era un artista que reflejaba el mundo interior y no el mundo exterior. Sus paisajes cordobeses nada tienen
que ver con la realidad, son producto de su imaginación y del mensaje que desea darnos.
José Malanca pintaba en Río Ceballos, a tan sólo 1000 metros de donde vivía nuestro fraile. El pintaba las sierras y el paisaje de manera realista. En cambio
Fray Guillermo nos quería significar tres etapas de nuestra vida: la parte inferior, los escollos de la vida cotidiana. En la parte media de sus obras, los momentos de estado de gracia y de pureza de nuestra vida; y en el cielo la gloria cuando alcanzamos la vida eterna con Dios. Los caminos significan el camino a Dios y los ranchos, la casa de Nuestro Señor. Su obra es Amor, Paz y Serenidad. Es como un oasis dentro de la vorágine de la vida cotidiana y él, como nadie, nos demuestra que
la grandeza está en las cosas sencillas.

Ignacio Gutiérrez Zaldívar
diciembre de 2007

Esta es la nota que salio en El federal que también saldrá rep`roducida en catálogo a modo de biografía.

Aunque siempre se ha dicho que era cordobés, Juan Butler, como fue bautizado, nació en Génova, Italia,
el 14 de diciembre de 1879. Su madre, María Batto, de origen genovés, y su padre Guillermo Butler, irlandés
lo trajeron al país como un “bebé polizonte”. Al año siguiente es inscripto en el Registro Civil de la ciudad de Córdoba como nacido allí el día que cumple 1 año. Realiza estudios en una escuela del barrio de Belgrano y luego en el Colegio Lacordaire de Buenos
Aires, de los padres dominicos, donde se perfila su predilección por el dibujo, la pintura y la religión. Su admiración por la vida y la obra de Giovanni da
Fiésole, “El Beato Angélico” lo acercó a la Orden de los Predicadores de Santo Domingo, ingresando como novicio a los 16 años en el Convento de la ciudad de Córdoba, tomando el nombre de su padre: Guillermo. Al mismo tiempo inició su formación artística con los
maestros Emilio Caraffa y Honorio Mossi. En 1907, tras ser ordenado sacerdote, la Orden lo envió a Roma para doctorarse en Derecho Canónico. En las largas horas de estudio, añoraba tanto la pintura, que pidió a sus
superiores, trasladarse a Florencia para desarrollar su vocación. Allí realizó estudios en la Academia de
Bellas Artes, con una beca de $5.000 de hoy por mes, del Gobierno Argentino. Luego se instala en París, e ingresa a la Academia de
Desirée Lucas. De estos años data su admiración por los pintores nabis, en especial Maurice Denis, con
quien integró la “Asociación de Artistas Cristianos” y su amistad con los artistas Miguel Carlos Victorica, Pablo Curatella Manes y Alfredo Guttero.
A su regreso en 1915, realizó su primera exposición en Galerías Witcomb y se presenta en el Salón Nacional,
al cual concurrirá en 27 oportunidades a lo largo de 45 años, obteniendo el Primer Premio en 1925, siendo
la primera vez que se lo dan a un paisaje. En 1916 regresa a Europa, recorriendo España, Italia, Francia,
Gran Bretaña, Suiza y Bélgica. Realiza exposiciones en Florencia, Venecia y Madrid. Ya de regreso a Buenos
Aires, se le da la cátedra de Dibujo del Colegio Lacordaire, donde él había estudiado. En 1921 viaja a
Tucumán donde expone en la Sociedad Sarmiento y presenta “La Adoración de los Pastores” para la
capilla de Villa Nougues. Obras suyas también decoran iglesias de Buenos Aires y Córdoba, como la Catedral
de la Inmaculada Concepción, de Villa María que atesora ocho magníficas telas que reflejan pasajes de la vida de la Virgen María y son el conjunto más
representativo de su producción religiosa. También diseñó vitraux para la Iglesia Del Salvador, San Nicolás de Bari y la capilla de la congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, y por supuesto en el Convento de Santo Domingo, en la Avenida Belgrano, donde él viviera.
En 1936 es Miembro Fundador de la Academia Nacional de Bellas Artes. Expuso con éxito en nuestro país, Europa y New York y dedicó gran parte de su vida a la docencia. Enseñó gratuitamente en la Academia de
Bellas Artes “Beato Angélico”, que fundó en 1936. Allí terminó sus días el 17 de julio de 1961, a los 81
años. Para Fray Butler, la pintura era la plasmación de emociones fuertemente sentidas. “La iglesia necesita artistas -decía-, porque el arte proporciona
alegría”. “El artista tiene una misión sagrada que debe cumplir con respeto y humildad”. Fiel a su pensamiento, Fray Butler, el dominico pintor, ha enriquecido el Arte de los Argentinos con una obra plena de espiritualidad.

Ignacio Gutiérrez Zaldívar

 

   

Autoretrato

Cabaña, Suiza

Calle de Jativa

Capilla de la Sierra

Claustro de las Dueñas

Convento

Convento en Florencia

En Los Alpes

Inmaculada Concepción

 

   

Interior de Convento


La Dormición de la Virgen


La Virgen y el Niño


Paisaje


Paisaje de Córdoba


Paisaje Nublado


Paz


Ranchito


Solitario