 |
| |
|
|
| Los acrílicos sobre lienzo que presenta Bertani
en Zurbarán nos retrotaen al período en que comenzó
a pintar una serie de personajes mezclados unos con otros en una especie
de compacta amalgama. Insiste ahora en ello, dejando atrás
los interiores misteriosos, las prendas masculinas, los escultóricos
sillones, los lápices volátiles, las voluptuosas mujeres
envueltas en gasas insinuantes. Vuelve, entonces, a los cuerpos adheridos
en una fluencia de abrazos cuya estrechez origina por condensación
una carnal arquitectura. El entrelazamiento de los mismos, la fluencia
que los anima como en ritmados frisos, obran una suerte de monumental
despliegue, exhalando con fuerza singular pese al límite de
las dimensiones elegidas. Sin embargo, lo que podría verse
sólo como una enredada opulencia física se enriquece
con la alternancia de los géneros rayados - los casisimires
a los cuales es tan afecto - que exaltan las formas, envolviéndolas
con sensual morbidez. Tal simbiosis de cuerpos y telas llega al paroxismo
en obras como "La Fuerza del Amor". Una varada erótica
agrega a veces su toque inquietante: fragmentos de anónimas
mujeres vestidas de transparencias delicadas se aposentan, en expectante
corcondancia, sobre fragmentos caballeros anónimos. La atracción
corporal se revela con intensidad en "Remolino de Pasiones"
así como en "Cuatro x Cuatro", ya que la dupla enroscante
de los bailarines tangueros encuentra un soporte feliz, sumamente
logrado, en el juego de pasiones exhibido en muchos de sus cuadros.
|
|
|
|
 |
Técnicamente reune el talento del dibujante
con el refinamiento del colorista. El trazo sabio subraya la corporeidad
sin imponerse, como en un discreto contrapunto. Ello hace que las
imágenes se moldeen con solidez beneficiándose de una
tesitura íntima que, sin quitarles levedad, las recubre de
refinada consistencia. El cromatismo, siempre ajustado, anima con
sutileza las gracia de las figuras.
La biografía de Bertani nos habla de un artista tradicionalmente
porteño, amante de su barrio, de su familia, de sus amigos,
de la paz hogareña, halagado por los numerosos premios obtenidos
a lo largo de su carrera. Más allá de tal descripción,
encontramos en él alguien que, quizás sin proponérselo,
transporte las fronteras menudas hacia el universalismo semántico
de las corrientes conceptuales que examinan con burlona ironía
la conflictiva realidad circundante.
Guillermo Whitelow
Octubre de 2000 |
 |
Mas
información sobre el artista...
|
|
|
|
 |