Obras en Exposición
Obras en Exposición

Mario Segundo Pérez

San Juan, 1960

Sin ninguna duda, es una de las diez figuras de la generación intermedia que
existe hoy en la Argentina. Su obra es de una calidad excepcional y junto
con Ernesto Bertani, Juan Lascano, José Marchi, Marcelo Torreta, Alejandro
Boim, Sol Halabi, Enrique Burone Risso y algunos más son aquellos que se
convertirán en los grandes maestros en las próximas dos décadas.

Tiene un mundo propio y su obra tiene un colorido único, siendo sus grises y
sus azules lapislázuli mis preferidos.

Es el más importante artista de San Juan y su obra es muy conocida en
Latinoamérica y los Estados Unidos, donde realiza exposiciones. Pertenece
sin duda, a la dinastía de pintores sanjuaninos que comenzó con Benjamín
Rawson y seguido de grandes maestros.

Los imborrables momentos de la infancia subyugan en sus obras: “mi infancia
fue muy feliz, en un barrio humilde de trabajadores, en San Juan. Como un
disco duro de PC gravé en mi mente imágenes bonitas, como juegos, fiestas y
fogatas en el día de San Juan, etc. Imágenes que me sirvieron y me sirven
para el desarrollo de mi obra…”

De pequeño recibió el mote de “dibujito”, ya que como mal jugador de fútbol,
sus amigos lo mandaban al arco… y allí parado aprovechaba también para hacer
“dibujitos” en la tierra. Cursó el Profesorado de Artes Plásticas en la
Universidad de San Juan. Desde 1988 expone regularmente en San Juan, Buenos
Aires, como así también en otras provincias y en el extranjero. Participó en
salones y concursos provinciales, regionales y nacionales, siendo premiado
en varias oportunidades, entre ellos el Primer Premio del Salón Nacional en
1999. Sus obras son arduamente disputadas en las subastas de Arte
Latinoamericano en Nueva York.

La nitidez del cielo con sus noches plagadas de estrellas, y la aridez del
paisaje, en el cual están inmersos los personajes (siempre a pequeña
escala), tienen una clara referencia con el paisaje, el pasado y el presente
de este artista, que a pesar de la trascendencia nacional e internacional
que ha tomado su obra, nunca abandonó su terruño, su San Juan natal. Tiene
el taller en su casa, que comparte con su esposa Mirtha y sus hijas Andrea y
Rocío, inmerso en un paisaje, que Mario define como: “desértico… Hacia un
costado está la montaña, como una madre que abriga y protege, que contiene.
Este paisaje amolda el carácter de los lugareños, somos montañeses. Hacia el
otro costado, la línea del horizonte, pero el gran espectáculo llega de
noche, cuando uno se enfrenta mirando el cielo, ese “cielo bravo”, por la
cantidad imposible de estrellas, es majestuoso…”

No se puede encasillar la obra de Mario en ninguna escuela, podemos decir
que es un artista figurativo y con algo de realismo mágico. Porque su
lenguaje es único y personal, porque cada pintura es un autorretrato de
quien la crea, porque, como dijo Mario: “Soy un pintor figurativo, mi
primera temática era social, tomaba los mitos, leyendas. Luego me cansé de
eso, busqué otra mirada en mi interior y encontré tantas imágenes bellas,
como un álbum familiar, y en esa serie me divertí. Hoy hay un nuevo cambio
que primero se produjo en mí, cambió mi forma de mirar, de sentir de tomar
conciencia de lo finito, de lo rápido del existir, de lo vulnerable, entré
en temas más espirituales, obras más minimalistas, espaciales. Tengo una
forma extraña de realizar pinturas, yo lo describo así, es como dentro de mi
cabeza hubiese una rielera, donde descansan futuros trabajos, una pintura
empezada y terminada le da lugar a otra, que ya está esperando su turno.
Trabajo con óleo sobre tela con espátula.”

   

Arca

Atardecer

Avincito

Bature

Bote

Che Papusa Oí

Cuadro Patrio

Fogatas Sanjuaninas

Juego de Cartas

Los Cardenales

 

   

Lote Hogar

Luciérnagas

Luna Llena

Pescadores

Pueblo Viejo

Sueño Azul

Tarde de Zonda

Tren al Sur

Tren al Sur

Trencito